En general, reconozco ser una persona bastante parlanchina -y sobre todo cuando me encuentro a gusto con la otra persona o personas-. Qué os voy a decir, es mi forma de ser, disfruto de ello y me gusta cuando además las personas también responden de la misma manera -ya hablé en alguna entrada de las 'personas planta'-. Y en este sentido soy consciente de ser muy enérgica. Sí, amigos, me considero una persona abierta y simpática y... ¡Me gusta ser así!
Respecto que haya gente a la que esta forma de ser no le agrede o no le guste. Es natural, como cuando yo digo que no soporto a las personas tipo bonsai -quej que me ponen nerviosita-, pero lo que desde luego no entiendo es la osadía que tienen supuestos amigos o familiares de soltarme "desde el cariño, eh, pero... ¡ojo lo que hablas!" Que yo pienso... "desde el cariño, eh, pero... ¡tú me pareces gilipollas!". Porque vamos a ver si consigo explicarme (...), si nos conocemos desde hace ya bastante tiempo y me siguen enviando señales de vida para quedar, para vernos o compartir tiempo en común, puedo asumir que ya saben cómo soy y qué forma de ser tengo... Entonces... la cuestión es, ¿por qué cojones narices un día de golpe critican esa forma de ser en mí? Es decir, si yo soy soy así y lo saben, ¿qué pretenden después de lanzar el dardo?, ¿que cambie?, ¿que module mi número de palabras a su gusto? (...).

Porque eso de "desde el cariño, pero..." Ay, ay, queridos, quiero aclarar que soy parlanchina, pero no idiota. Así que quiero finiquitar con lo siguiente: no pienso sacrificar lo que soy porque otras personas tengan un problema con ello.











